mayo 07, 2010

Ellas...desde adentro

“El corazón de una mujer es un océano de secretos” dijo una viejita en una película muy conocida.

Cuando escuché por primera vez esa frase me causó mucha ternura y empatía, primero por la actriz que interpretaba el personaje y su performance, pero también me provocó una risa callada y personal por la veracidad de dicha afirmación, un sonrisa-rictus de aceptación e ironía ante tal frase.

Yo pienso que realmente las mujeres tienen como dos cerebros: uno que se ocupa de todo lo mundano y otra que se ocupa de todo lo del corazón. Algunas pueden tener uno más activo que el otro, pero en sí tienen esa capacidad….como un chip “dual-core”.
Vamos a ser sinceros y hablar de que cuando uno se refiere al “corazón”, no se está refiriendo al músculo ese que bombea sangre a lo bobo durante años, sino al cerebro. O si nos ponemos un poco más esotéricos, al alma. Que parece residir en el cerebro. En fin.

He tenido la fortuna de leer varios blogs de mujeres cercanas a mí, blogs que utilizan para volcar en palabras e imágenes, y como les sale, el contenido de esos cerebros, casi exclusivamente el “core” del “dual-core” que se dedica al corazón.

En sí, lo que se lee es contradicción permanente. A veces pasa un tiempo en que lo último groso que se dijo se mantiene por un espacio de tiempo relativamente prolongado, hasta que algo sucede y se pasa diametralmente al otro lado de lo que se dijo la última vez. Y después, vuelven. Y así.
Muchas veces este vaivén es visto como histeria, pero no creo que sea histeria. Sorry Freud. La histeria no existe. Es la natural condición de esta santísima trinidad del alma-corazón-cerebro que se pregunta todo.

In a nutshell y sin pasar por citaciones a bibliografías y autores que harían de este post una encíclica inleíble, casi todo (digamos el 99,99999%) en la vida es relativo. Lo absoluto casi ni existe. Por lo tanto, el pasaje de una corriente de pensamiento a la otra y viceversa es casi una certeza de vida. Ergo, el que no tiene ese vaivén de humor o creencias, directamente es porque anula su lado humano o porque directamente se propone firmemente a no escuchar su alma-corazón-cerebro.

Ergo bis, el vaivén emocional es una condición sinequanon del ser humano.

La mal llamada, a mi criterio, “inteligencia emocional”, no es más que la fría habilidad de domar y controlar (y a veces anular) esa cualidad que nos hace humanos, el vaivén provocado por el sumergirse en ese océano de secretos y misterios que es el alma-corazón-cerebro.

Y que los hombres también tenemos y escuchamos….cuando no estamos mirando tetas, culos y fútbol.

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