agosto 25, 2011

Loco y solo

Así estoy. Lejos, física y mentalmente. Porqué? Por pensar demasiado. Por meterme en cuestiones incontestables y en muchos aspectos inútiles. Hay dentro un ímpetu por saber y desaznarme sobre temas y misterios existenciales que no tienen aplicabilidad diaria realista. O sea, resolverlas no me ayuda en nada a vivir mejor y más feliz. Al contrario.

Hay otra causa, otra necesidad interna, no menos potente, de equilibrio y vida plácida y sin stress. En 37 años creo haberlo logrado, sólo que el éxito ha sido en solitario: no he encontrado a nadie que me acompañe en este camino relajado y tranquilo. Toda persona con la cual he intentado compartir dicho logro ha salido corriendo, casi espantada y con muchos reparos sobre mi capacidad y madurez…desconfiados.

Estos dos aspectos de mi personalidad, sumados a una autoexigencia importante sobre la “calidad” de vida y las relaciones, me han dejado en una posición confortable y sin necesidades materiales, pero bien solito.

Por último, mi discurso, a veces ambiguo, me hace acreedor al rótulo de “loco”, loco lindo, pero loco al fin. Han pasado muchos años desde que lo escuché por primera vez y a pesar de que me ha costado aceptarlo, finalmente lo he tomado como parte mía en forma natural.

Así que….bueno, nada, eso. Espero lograr alguna vez  compartir esta felicidad o estado de “dicha tranquila”, ya que como descubrió trágicamente Christopher McCandless en su búsqueda tan parecida a la mía, la felicidad sólo es felicidad si se comparte con alguien.

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