Dejar de meterse, de luchar por causas perdidas de antemano,
de querer que la gente mejore, evolucione, solucione sus problemas.
Me he dedicado la mayor parte de mi vida adulta a encontrar
soluciones a los problemas de los demás, a meterme de lleno en sus temas e
involucrarme demasiado. Lo más probable es que esa actitud mía tan cuestionable
sea consecuencia de una carrera de medicina trunca, donde como médico siempre
quise y soñé con “salvar vidas”, curar y ayudar. Al no tener esa función, busqué
inconscientemente trasladar esa necesidad a algo alternativo, y el resultado
fue, bueno, lo que dije antes.
Como médico, me imagino que hubiera sido uno excelente,
humano y dedicado a mis pacientes; como pseudo chamán psicopsiquiatra
voluntarioso lo único que hago es frustrarme y hacer daño.
Hasta ahí la parte de autocrítica.
Por lo demás, nadie quiere ayuda, nadie quiere mirarse así
mismo, nadie quiere cambiar, todos están llenos de miedo y al mismo tiempo
adolescen de una sordera crónica. Es un momento social y cultural de mierda.
Obvio que se me puede acusar de lo mismo y estarían en lo
correcto, así que acepto la parte que me corresponde y me hago cargo de mi
propia sordera. Alguien más se hace cargo?